La Policía de León dio un plazo de tres meses a los 17 dueños de talleres de pólvora, para que remuevan sus negocios fuera de la ciudad, informó el comisionado mayor Douglas Zeledón.
Esta medida está dirigida a los talleres que están trabajando de manera legal en el centro de la ciudad. El jefe policial de León expresó que se está trabajando arduamente para cerrar los diferentes talleres clandestinos.
“Este trabajo es algo difícil porque los dueños de la pólvora, al igual que los dueños de expendios de drogas, esconden la mercancía y cuando nosotros llegamos no hay nada en el lugar”, expresó.
NO HAY REUBICACIÓN
Salomón Manzanares, relacionista público de la Alcaldía de León, dijo que no tienen un plan de reordenamiento para trasladar a estas personas.
En los últimos 15 años, la ciudad de León ha venido creciendo aceleradamente, por lo que la Alcaldía ha lotificado terrenos que antes eran utilizados como huertas.
Muchos de los propietarios de talleres de pólvora están ubicados en esos sectores.
La señora María Ligia Baldizón viuda de Reyes manifestó que no está dispuesta a irse a otro sitio, pues su fábrica tiene 70 años de existencia y durante los últimos 23 años no ha tenido ningún problema.
“A mí me renovaron el permiso para trabajar, mi fábrica cumple con todos los requisitos; la ley se la deben aplicar a los que se instalaron después que la ley entró en vigencia”, dijo.
Teodosio Reyes Toruño tiene más de 60 años de dedicarse a este tipo de negocio y dijo que no tiene dinero para trasladarse a otra área.
El teniente Bayardo López, de la Dirección General de Bomberos de León, explicó que en toda la ciudad había 25 talleres artesanales de pirotecnia y de estos fueron cerrados ocho, por no cumplir con los requisitos que exige la ley.