Nicaragua podría ser declarado país libre de minas en 2010, calculó ayer el jefe del Ejército de Nicaragua, general Omar Halleslevens Acevedo. Tal anuncio se hizo durante un acto de cierre de la cooperación del Reino de Dinamarca al Programa Nacional de Desminado Humanitario iniciado en 1996 y concluido en 2007.
De acuerdo con la presentación del general Halleslevens al cuerpo diplomático y militares agregados en el país, Dinamarca financió el proyecto humanitario durante doce años, con un monto de 10.2 millones de dólares, lo que permitió la operatividad de dos frentes de operaciones conformado por más de 230 zapadores del cuerpo de ingenieros de las Fuerzas Armadas.
El personal militar especializado, según el informe del general jefe del Ejército, desminó amplios territorios en 28 municipios de los departamentos de Chinandega, León, Rivas, Río San Juan, Matagalpa, Jinotega, Madriz, Nueva Segovia y Managua, donde se destruyeron 82,893 artefactos explosivos, equivalentes al 52.4 por ciento del total de minas destruidas hasta diciembre de 2007 (157,972 minas instaladas).
Según el informe del alto jefe militar, alrededor de un millón 92 mil personas han sido beneficiadas directa e indirectamente, al despejarse de los mortales artefactos un total de 397 campos minados, con una extensión de dos millones 390 mil manzanas cuadradas de tierra que fueron escenarios de guerra en los conflictos bélicos de los años 80, así como 145 kilómetros de la frontera norte y 96 de la frontera sur.
No obstante que el Ejército ha avanzado en la limpieza y destrucción del 90 por ciento de los campos minados, de acuerdo con el general Halleslevens, aún quedan cerca de 17 mil minas dispersas en ocho municipios del país, la mayoría de ellas en la profundidad del territorio de la zona norte, hacia donde el Ejército tiene planificado enviar, en 2008 y en 2009, a más de 500 efectivos militares para concluir la labor humanitaria.