Son una amenaza latente y se avizora que sus consecuencias serían una catástrofe, porque provocarían una fatalidad incalculable en la flora y fauna, y en toda la cadena de vida natural.

Incluso, la propia vida de sus habitantes multiétnicos y de sus bienes estaría en riesgo si llegaran a originarse y extenderse los pavorosos incendios forestales en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).

Es por ese inminente peligro por el cual, el gobierno central, por medio del Instituto Nacional Forestal, Inafor, asegura estar creando alianzas estratégicas interinstitucionales y con organismos no gubernamentales, para prevenir los candentes fuegos sobre el bosque en pie y el bosque tumbado desde el cuatro de septiembre por el huracán “Félix”.

Con esa misma misión han llegado a esta región distintas organizaciones multilaterales, entre ellas, el organismo corazón mesoamericano, auspiciado por el banco mundial, que conoció de los planes de protección forestal y contra los incendios forestales a través de exposiciones de las autoridades del Marena, Consejo y gobierno regional.

También se encuentran organismos como Oxfam, de Gran Bretaña; el Instituto para el Desarrollo y la Democracia, Ipade, y otros, que alquilan oficinas para planificar y evaluar sus propósitos, y entre los cuales destacan el componente de fortalecer los planes de prevención de incendios en la zona.

GRACIAS A LLUVIAS

Pero hasta ahora parece ser poco lo que se ha hecho para evitar ese aterrador siniestro, pues ni siquiera se ha erigido una torre de control y monitoreo, y las brigadas comunitarias contra incendios sólo aparecen en documentos.

Las misericordiosas y copiosas lluvias que casi todos los días caen en la región, por ahora garantizan que no se origine incendio alguno.

Sin embargo, esa bendición podría cambiar de febrero a mayo, meses en que se incrementa la temperatura e irrita el suelo, el bosque y también la piel del ser humano.

Es por ello que con carácter de urgencia en la región al menos se necesitan crear 160 brigadas comunitarias capacitadas y equipadas contra los incendios forestales.

A la vez, se requieren construir unas veinte torres para el control y el monitoreo forestal, las cuales se fortalecerían con sistemas de comunicación portátil, que cubra un radio de acción de unos 30 kilómetros, distancia que conectaría con otra torre y con las brigadas comunitarias.

También es una prioridad habilitar casi dos mil kilómetros de caminos de todo tiempo, para el acceso de brigadas, materiales contra incendios y medios de movilización.

SENSIBILIZACIÓN

Incrementar las campañas de sensibilización y responsabilidad social con el uso del fuego y uso del suelo, sobre todo en temporada de siembras, por medio de emisoras locales y carteles puestos en las principales vías, es uno de los objetivos de la institución forestal.

Llama la atención que la falta de un presupuesto factible para prevenir los incendios forestales, al menos en las delegaciones del Inafor en la RAAN, parece ser una de las principales limitaciones con las que se enfrentan, según afirman sus funcionarios.

Durante una reciente presentación de informe estratégico de protección forestal promovido por el Inafor del Distrito II en Las Minas, el delegado Noel Castrillo Rodríguez pidió la colaboración de las instituciones del gobierno y organizaciones no gubernamentales, para que se sumen a los planes de prevenir los incendios forestales en la zona.

Castrillo aseguró que en Rosita, donde existen más de ochenta comunidades indígenas y mestizas, se necesitan crear por lo menos treinta brigadas comunitarias, las que serían equipadas con machetes, azadones, hachas, palas, rastrillos, botas, gorras y vestimentas adecuadas.

El organismo Oxfam de Gran Bretaña aseguró que para prevenir incendios forestales atienden diez comunidades, ubicadas en Kukalaya, arriba de Rosita. Mientras tanto. Ipade informó que lo hace en cuatro comunidades indígenas del mismo municipio.
 

 

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Centro de Investigaciones y Estudios de la Salud
Noticias
 

22 de Enero 08

 

 

De ocurrir sería catástrofe de dimensiones incalculables

Prevenir incendios forestales es asegurar vida en la RAAN
* De urgencia se necesita instalar unas veinte torres de control con sistemas de comunicación, habilitar caminos todo tiempo, promover responsabilidad con el uso del fuego y en el suelo, y crear, al menos, unas 170 brigadas comunitarias
Moises Centeno | mcenteno@elnuevodiario.com.ni
LAS MINAS, RAAN