Miles de hectáreas de bosques derribados por las fuerzas de los vientos del huracán Félix en septiembre pasado, aún permanecen tumbadas en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), mientras las instituciones miembros del Sistema Nacional de Prevención de Desastres (Sinapred) se preparan para evitar incendios forestales en la zona.
Así lo informaron ayer el jefe de la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua, coronel Mario Perezcassar, y la ministra del Ambiente, Juana Argeñal.
De acuerdo con Perezcassar, la Secretaría Ejecutiva del Sinapred está impulsando un plan para ver cómo utilizan la cantidad de bosques tumbados por el fenómeno, para que sean empleados en la reconstrucción de las comunidades destrozadas por el huracán.
“Países amigos se están haciendo cargo de diversos territorios, de tal manera que nosotros consideramos que como el daño es tan grande, en estos primeros tres meses es el arranque de lo que nosotros llamaríamos un plan más sostenido, y a partir de marzo, abril, mayo, nosotros podemos decir que ya vamos a estar en el plan de desarrollo de esta región”, dijo Perezcassar.
Por su parte, la ministra del Ambiente, Juana Argeñal, señaló que los planes de coordinación con las instituciones dentro del Sinapred, incluyen no sólo la capacitación a brigadas contra incendios y desastres, sino también una intensa campaña de educación y planes de manejo forestal inmediato para las comunidades arrasadas..