Según el gobernador Francis, los datos preliminares que aumentan cada día, hasta ayer contabilizaban 155 mil 528 personas damnificadas, nueve mil 809 casas destruidas totalmente, y seis mil 678 viviendas sin techo.
Agregó que el número de personas muertas identificadas con nombre, apellidos y edades, asciende a 39, a otras 76 no fue posible identificar por el alto grado de descomposición en que fueron encontradas, y 86 personas están desaparecidas.
El representante de las Naciones Unidas en Nicaragua, Alfredo Massair, prometió a los indígenas afectados y a las autoridades regionales concurrentes en el acto de presentación de la situación, todo el apoyo por parte de las Naciones Unidas para los próximos seis meses, y después de eso dijo que también se podía contar con más apoyo para la reconstrucción de las comunidades.
Queremos que nuestras comunidades se desarrollen a tal grado que puedan en el futuro aportar al desarrollo del país, y no convertirse en comunidades altamente dependientes. Algunos de los afectados acaban de perder a un familiar, y sin embargo ya están demandando semillas para intentar trabajar la tierra, dijo Francis.
Alfredo Massair llego a Bilwi acompañado de la representante de Unicef, Débora Comini; de Laura Clementi, de la FAO; de William Hart, del PMA, y de la representante de la Organización Panamericana de la Salud Socorro Gross.