Miles de árboles tumbados, y gran mortandad en la vida silvestre

Un impacto demoledor en la selva de Bosawás

* Cadáveres de animales contaminan ríos
* Cosechas arrasadas y ayuda mal entregada
* Hay que meterse al monte para ver estragos
Francisco Mendoza | fmendoza@elnuevodiario.com.ni

Brigada Médica del Ministerio de Salud, atendiendo en una comunidad indígena del Río Lakus. (foto/Francisco Mendoza S.).

MISKITO INDIAN TASBALKA KUM, KIPLA SAIT TASBALKA Y MAYAGNA SUNI BU
Hasta el corazón de las comunidades indígenas compuestas por miskitos y mayangnas, y desde el corazón de la selva virgen de la biosfera de Bosawás, EL NUEVO DIARIO se movilizó para conocer los efectos causados por el huracán “Félix”.

Si el visitante sólo llega a donde están asentadas las comunidades, no observa nada anormal, porque ve las viviendas en pie, las escuelas funcionando y los niños jugando, aunque con algún tipo de enfermedad. No se observa nada a simple vista, por lo que da la vuelta y con esa observación superficial, la ayuda no llega.

EL NUEVO DIARIO, junto a un grupo de periodistas, llegó hasta algunas parcelas de mayangnas y miskitos ubicadas sobre los ríos de Bocay, Coco y Lakus, donde se pudo observar daños en las pequeñas parcelas de maíz, arroz, yuca y banano, lo que ya está generando hambre en algunas comunidades más afectadas por la caída de los cultivos.

En nuestro último recorrido llegamos hasta la comunidad de Lilamica, donde nos internamos en el corazón de la selva con un grupo de técnicos del Centro Humboldt, de la Secretaría Técnica de Bosawás, el Vicealcalde de San José de Bocay y un técnico de la comuna, con la finalidad de comprobar los daños causados por “Félix” en los extensos bosques de la reserva.

Juan Francisco López, guardabosques de la zona, señaló que son miles de árboles los que se encuentran caídos dentro de la montaña que recorrieron durante cinco días, y lo que vieron les destrozó el corazón. "Vimos árboles caídos por todas partes, chanchos de monte, venados, monos y otros animales muertos, el alimento de los indígenas ha sufrido una gran destrucción", aseguró.

Marcos Serapio, dirigente de la organización miskita Kipla Sait Tasbalka, señaló que en las zonas miskitas no van a ver grandes extensiones de cultivos de maíz, arroz, banano y frijoles, porque sólo se siembra para el autoconsumo, debido a que no existe comercio para los granos básicos por la lejanía en la que viven, pero además, los indígenas son los protectores de la reserva y no se permite realizar grandes despales, pues si desaparece la montaña, también desaparecen los animales que sirven de alimento a los habitantes de la zona.

 

Presagia hambre y enfermedades

Marcos Serapio asegura que tanto mayangnas como miskitos, van a sufrir hambre y enfermedades. Hambre, porque las cosechas que esperaban para sobrevivir de maíz y arroz se han perdido, al igual que la yuca y el banano. Enfermedades, porque las aguas están contaminadas con animales muertos y árboles que han caído sobre los ríos, y que a la vez sueltan una sustancia que es veneno para los peces y causan enfermedad en los seres humanos, por lo que piden que el personal médico que no sólo actúe en la emergencia, sino que tiene que haber médicos permanentes para evitar las afectaciones post “Félix”, finalizó el dirigente.

Lo manifestado por Marcos Serapio fue confirmado por la doctora Ada Molina, quien está al frente de la brigada médica enviada por el Minsa de Jinotega. Ella dijo que en las comunidades donde se han movilizado dando consulta médica y entregando alimento y ropa, han encontrado brotes de enfermedades respiratorias, diarreicas y enfermedades de la piel, todo producto de las aguas que actualmente están tomando los habitantes de las comunidades miskitas debido a que las fuentes de agua potable fueron destruidas por las lluvias.

 

Gobierno desconoce organización indígena

El director ejecutivo de la organización indígena Miskitu Indian Tasbalka Kum, conocida como Adepcimisujin, señaló que las comunidades miskitas de San Andrés de Bocay, y la mayangna de Amak, entre otras, no han recibido la ayuda enviada por el gobierno, tanto en medicina como en alimentos y ropa, porque toda la llevan a Raití, y la organización miskita de Kipla Sait Tasbalka, conocida como Kunagpawa, sólo la envía a sus miembros y no le da nada al resto.

Pero esto no es culpa de los dirigentes de la organización, sino del gobierno, porque desconoce que los pueblos indígenas están organizados en tres organizaciones y cada quien vela por sus miembros.

Si la ayuda hubiera sido enviada a las organizaciones mayangnas Suni Bu, Miskitu Indian Tasbalka Kum y Kipla Sait Tasbalka, no existiera lo que está pasando, donde la mayoría de las comunidades afectadas por la pérdida de la cosecha, no ha recibido ningún tipo de ayuda.

 

Evaluación preliminar de pérdidas

Según un avalúo de los técnicos del Centro Humboldt en el área de acción de los proyectos que se están ejecutando, 1,792 familias que componen el radio de acción del proyecto tenían sembradas 10 mil 752 manzanas, de las cuales 3 mil 389 resultaron afectadas, lo que significa que el 32 % de la producción total ha sufrido daño, distribuido de la siguiente manera:
Arroz: 694 manzanas; maíz: 702; yuca: 241; musáceas (chagüites): 969; caña: 81.5; cacao: 32; y café: 32, para un total de 3 mil 389 manzanas afectadas por los fuertes vientos y lluvia del huracán “Félix”, pero a esto también se le agregan siete viviendas destruidas y 61 semidestruidas, para una pérdida total de 17 millones 845 mil 200 córdobas.

Otro informe levantado por Marena en comunidades que no están abarcadas por el informe del Centro Humboldt y de las comunidades indígenas, pero que sí abarca las comunidades mestizas, reporta una pérdida de mil 575 manzanas de arroz, mil 103 manzanas de maíz, mil 268 de musáceas, 89.5 de yuca, cinco de frijol, 13 de caña y tres de quequisque.

Eso significa que hay una fuerte afectación tanto en los pueblos indígenas como mestizos, pero que a simple vista, sobre las vegas de los ríos, no se ve, sino que hay que internarse en la montaña para llegar hasta donde están los daños.

El señor Carlos Ling, de Oxfmam, quien también se movilizó a las zonas afectadas, señaló que de los resultados de la evaluación que están realizando, se agilizará la ayuda para las personas afectadas. Ling fue claro al manifestar que la prioridad principal estaba en Puerto Cabezas y el resto de comunidades afectadas, pero que eso no significaba que se iban a dejar abandonadas a las demás personas que habitan en los ríos Coco, Ayapal y Lakus.

El ingeniero Juan Francisco Barquero, del Centro Humboldt, quien se movilizó con un grupo de técnicos a las zonas afectadas, señaló que ya estaban los requerimientos para llevar la ayuda, pero que todo iba a depender de la evaluación de los daños que se haga en cada una de las comunidades que abarca el proyecto, que son 56 comunidades campesinas y once indígenas, entre mayangnas y miskitas, finalizó.

 

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17 de Septiembre 07

Un impacto demoledor en la selva de Bosawás

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2007/09/17/especiales/59056